Loreto Román. Periodista y escritora.

Lo que tienen de bueno estas actividades que se realizan desde los aeródromos, o campos de vuelo, es que une a sus socios. Una actividad en común, todos numerados, iremos despegando de la pista uno por uno, comunicados por una misma frecuencia de radio, y cuyo objetivo es dejarnos ver, sobrevolar las freguesías del ayuntamiento de Vilanova de Cerveira, acogedora localidad sobre la que he hablado en un artículo anterior, con mucho encanto, un lugar turístico con mucho atractivo, y que en esos momentos está abarrotada de turistas que la quieren conocer y comprar esas cosillas que todos cuando visitamos Portugal hacemos. Todo esto después del briefing correspondiente. Lo reconozco, a mi estas actividades me encantan, volar en grupo, siempre respetando velocidades, altitud, con mucha prudencia, pero lo que sí es cierto es que une, y mucho. Vamos a ello, volaréis conmigo para conocer esas localidades muy próximas a Cerval y la sorprendente desembocadura del río Miño. Seguidme, nosotros seremos los 5º en despegar.

En vuelo por las freguesías de Vilanova.

Ese día indicado vamos apareciendo todos en Cerval y el típico comentario, “¿Cuántos participamos, quiénes vienen?”. Se forman corrillos, los pilotos y copilotos vamos sacando los aviones de los hangares, depósitos llenos, calentando motores para así estar preparados en el momento. Lo bueno que tiene Cerval es que los propietarios de los aviones son portugueses y gallegos. Buena señal.

Gomes, como Presidente del club, nos reúne en un hangar para el briefing correspondiente, explicando el orden de despegue, el vuelo que realizaremos, altitud, velocidad, todo detallado en los folios correspondientes, con hora de despegue 12.00 h, rumbo hacia el Miño, altitud AGL 1000´. Y, “em Cerveira hoje é día de feira e procurem passar por cima da feira”, nos dice también Gomes. Lo escribo tal cual porque a muchos españoles nos llama la atención de forma positiva que en Portugal las cámaras y organismos oficiales quieran vernos, cuando en España suele ser todo lo contrario. No pasa nada, seguiremos volando. Bien, todo esto junto con el rutómetro correspondiente.

En el taxi way somos los quintos en despegar.

Siempre digo, y repito, a los que nos gusta volar, en el momento en el que nos acercamos al avión y entramos en cabina, todo cambia. Pendiente de que todo está como tiene que estar para volar, revisión del exterior del avión, combustible, tubo pitot, y en cabina, con las indicaciones correspondientes que prácticamente todos los pilotos llevan anotadas, procedimiento. Temperaturas, cinturones, cabina cerrada… Todo es mucho más responsable de lo que pueda parecer, así se pueden evitar muchos sustos que no valen la pena. Y esto es actividad del piloto y copiloto, aquí ninguno está libre de esas tareas propias de un vuelo responsable. Y así hacemos.

Nos dirigimos por el taxi way hacia la cabecera de pista, de quintos, con las indicaciones que nos va comunicando Gomes por la frecuencia de radio común. Uno por uno va comunicando su incorporación a cabecera de pista, de forma secuencial, y despegue inmediato. Tenemos 600 metros de pista para despegar. Así hacemos. En este caso cabecera 34.

Aunque lo diga cientos de miles de veces, nunca será suficiente. El despegue en el avión, sobre todo en estos aviones ligeros, es único, y me estoy refiriendo a sensaciones, libertad, adrenalina, al mismo tiempo seguridad, ya que sientes el planeo y al mismo tiempo mucha prudencia ya que estás en un despegue, con poca velocidad, poca altura y no en situación de planeo. Sensaciones encontradas. Bien, vamos tomando altura y nos encontramos el río Miño de frente, perpendicular a nosotros. Seguimos el dibujo del río. Pasamos por Campos, Nogueira, Reboreda, Lovelhe, Vilanova de Cerveira en fiestas, Loivo y Gondarem.

Compañeros de vuelos.

Gondarem (N 41º 54´ 01´´; W 8º 44´ 23´´), coordenadas de vuelo, nos dirigimos hacia nuestra izquierda rumbo 140º hasta Sopo y Covas durante 6 kilómetros. En este trayecto tomaremos altura ya que tenemos elevaciones hasta 1500´. Pasamos de seguir el rumbo del Miño hacia el interior, montañoso, en el que hay que estar pendiente de la altitud que llevamos. Nos comunicamos por radio, ya están en vuelo todos los aviones.

De esta forma, e indicando las coordenadas, rumbo y kilómetros, de todo el rutómetro que realizamos, Covas, Mentrestido, Gondar, Sapardos, Candemil, Cornes y de regreso para Cerval. Durante todo el recorrido nos comunicamos por radio dando referencia de nuestra posición, y así tener constancia de que realizamos el rutómetro, con seguridad, y al volar en grupo sin peligros. En alguna ocasión, por alguna circunstancia, alguno de los aviones vuela próximo al tuyo, por detrás, y te lo indica por radio haciendo referencia a la matrícula de tu avión y “estoy a tus 7”, por ejemplo. Es una buena costumbre y así evitar incidencias. Voy comentando esas circunstancias que se pueden dar en vuelo y cómo actuamos para evitar incidentes o accidentes. Cuando llevas ya unos cuantos años en el mundo del vuelo, te das cuenta de que es mucho más seguro de lo que muchos puedan creer, siempre que se sigan determinados procedimientos de seguridad.

Durante la comida, éxito de partcipación.

Alguno de los aviones, ya de regreso, comunicamos por radio que aprovechamos el momento para continuar un ratito más en vuelo, y nos dirigimos hacia Valenza do Minho y su fortaleza, hacia Salvaterra do Minho y podemos ver en vuelo el bonito Parque A Canuda.

Es hora de regresar, comeremos a las 13.15 horas en el Galiza, un restaurante muy próximo al aeródromo, momento social. Aterrizamos, nos dirigimos al hangar, metemos el avión, no lo había mencionado, un TL, ultraligero de fibra, ala baja, y procedimiento, que también lo hay en el momento en el que se termina el vuelo. Todo revisado, apuntadas las horas por el piloto, cerradas las puertas y vamos al Galiza.

Y ¿qué voy a decir del momento social en el restaurante correspondiente de este tipo de actividades? Comentarios del vuelo como “es que tu ibas muy rápido”, “os llevábamos delante durante todo el rutómetro avión número 4, salís en el vídeo durante todo el recorrido”, o “el día de vuelo ha estado genial”… Muchas risas bajo una misma tónica común, mucha y más pasión por el vuelo, que es lo que une. ¿Me habéis seguido?, espero haber conseguido empaparos un poco más de este mundo tan especial que es el vuelo.

 

La entrada Visita a las fregresías de Vilanova de Cerveira: En vuelo desde el aeródromo de Cerval se publicó primero en Rambla Libre.


Source: Ramba Libre

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