Luis Bru.

Al primero que he escuchado utilizar ese palabro, negacionismo, ha sido a Pedro J Ramírez, pero no porque sea suyo. Es más que probable que se lo haya soplado su esposa, la polémica abogada Cruz Sánchez de Lara. De pronto todas las ranas y medios del sistema se han puesto croar: negacionismo. Primero en relación con la llamada violencia de género, después con el cambio climático. El mundo se ha llenado de negacionistas, a los que hay que parar a fuerza de palabros, aunque la tormenta se ha hecho tan impetuosa que no hay dique que la pare.

Negacionismo es término acreditado en relación con el Holocausto judío o Soha. Se disponen a banalizarlo, que decía la gran Hanna Arendt, utilizando para todo, igual para un rito que para un descosido. Trata de identificar a los que niegan la violencia machista y el asesinato de mujeres a manos de sus parejas, pero nadie niega en propiedad la evidencia, sino que todos los lamentamos. Tiene un destinatario el nuevo anatema que es Vox, pero esa posición está bien lejos de ser la de ese partido, Decir que hay violencia intrafamiliar, que afecta tanto hombres como a mujeres, el triple a mujeres, es considerar que la responsabilidad es personal y no colectiva, y que eso del heteropatriarcado son mandangas del marxismo cultural, Pedir, como ha hecho Vox en el Ayuntamiento de Santander, que se debe guardar un minuto de silencio por las víctimas varones del hembrismo, es de sentido común, es valorar a todas las víctimas.

Se ha ido demasiado lejos y se ha generado un nicho de mercado no de maltratadores, como ha dicho Pedro J, que se ha ganado un boicot a su medio donde más le duele, en las menguantes suscripciones, sino de víctimas, de varones que sufren los efectos perversos de una ley que contiene caracteres totalitarios, como la eliminación de la presunción de inocencia a los varones, que son detenidos y pasan por el calabozo con la mera denuncia, o la ruptura de la igualdad de todos ante la ley, con penas más abultadas para el varón por el mero hecho de serlo, y cometiendo el mismo delito que la mujer. O que afronta el divorcio en posición de inferioridad pues pierde el contacto con los hijos -los auténticos paganos que no les importan nada a las asociaciones autodenominadas feministas, conozco casos que han terminado siendo auténticos desastres-, tiene que abandonar la casa, aunque sea de su propiedad, y encima tiene que pagar.

Negacionistas son los progres como Pedro J Ramírez que admiten sin una protesta que no se faciliten datos oficiales sobre hombres asesinados, porque no interesa, ni se informe sobre los hijos asesinados por sus madres, muchos más que por sus padres. Se trata de generar, ahí sí, una falsa realidad que niega, por ejemplo, las denuncias falsas. Y haberlas, haylas, aunque el Consejo General del Poder Judicial contabilice el 0,07%, con el hábil y mendaz recurso de contabilizar sólo las que reciben condena en las Audiencias y no tener en cuenta que los Juzgados de Violencia contra la Mujer archivan las denuncias a la espera de nuevas pruebas, con lo que no pueden ser perseguidas. De esto puede hablar y mucho Jesús Muñoz quien tuvo que sufrir petición del fiscal de 15 años de cárcel y una catarata de denuncias, presuntamente auspiciadas por la abogada de la denunciante, Cruz Sánchez de Lara, algunas tan falsas que lo situaban a cientos de kilómetros de donde en realidad estaba y menos mal que pudo demostrarlo. También puede hablar mucho Manuel Romeral con diez denuncias falsas a sus espaldas. Y últimamente ha saltado a la palestra el caso de Juan Carlos Quer con diez denuncias falsas a sus espaldas, que sin embargo fue detenido en la última, y tuvo que salir en su defensa su hija Valeria. Que hay muchas hijas, hermanas y madres que son víctimas de la Ley Integral de Violencia de Género.

Hay está uno de los secretos a voces clamorosas del éxito de Vox, precisamente por no negar la realidad, toda, y esas víctimas han encontrado en ese partido un banderín de enganche. Y terminará arrasando mal que le pese a Pedro J Ramírez.

También se está usando el palabro respecto al cambio climático, que dicen que toda la comunidad científica lo afirma, y hay del que se oponga pues no se come un rosco; así funcionan eso de las comunidades, que todo es negocio y en la Ley Integral de Violencia de Género se llevan gastados más dinero que en el rescate de la banca, 67 millones de euros. Y la prueba de que el cambio climático va en la misma línea es que no hay dinero para innovación ecológica. Se celebra ahora la cumbre del clima y en la Comunidad Valenciana se esperan lluvias, en un otoño de mucha pluviometría. Hay que combatir la polución y los vertidos tóxicos, faltaría. Empezando por los de los asistentes a la Cumbre del Clima, despilfarro de CO2.

La entrada Negacionismo, la nueva manipulación se publicó primero en Rambla Libre.


Source: Ramba Libre

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