Editorial.

Tras el horrible crimen de Godella, la genocida Ley Integral contra la Violencia de Género debería ser de inmediato derogada, a pesar del dinero que se mueve alrededor del más sucio de los negocios. Esa Ley no será aplicable al horrendo asesinato de los dos niños porque la presunta asesina es la madre, María G. Si el presunto asesino fuera el padre, Gabriel, sería de inmediato aplicable. Es el derecho penal de autor que se encuentra en las leyes nazis de Nüremberg: el delito no se juzga por el hecho sino por cierta condición de quien lo comete. Ser judío, por ejemplo. O en el caso de LIVG por ser varón.

Cualquier mente racional puede comprender el inmenso desquicie totalitaria de ese nefando texto legal que establece la existencia de una “violencia estructural” basada en el género. En este caso, la detenida como presunta asesina es mujer, es la madre. El padre está en la situación de investigado. Insistimos en que de ser el presunto asesino fuera el padre tendría el agravante de género, como si fuera judío. A ese nivel de degradación hemos llegado.

Casa en la que vivían.

Mujer y madre la presunta asesina, hace saltar todos los goznes de la mentira del sistema. Resultan que son más las mujeres que incurren en el asesinato de sus hijos, hecho que es púdicamente ocultado, porque es preciso mantener la mentira para sostener el negocio. En nuestro caso, no contemplamos la existencia de una colectivo de mujeres y otro de hombres. Hay mujeres asesinas, capaces de llegar a matar a sus propios hijos, y hay hombres asesinos, que llegan a tan horrible desorden de la naturaleza. Son personas concretas. No son miembros de un colectivo. No existe ninguna “violencia estructural“, el heteropatriarcado es una ficción inventada e impuesta por la presión de los medios; existe la violencia personal. Los delitos, los crímenes los cometen personas concretas.

Cualquier puede entender, y Godella, lo manifiesta que la ideología de género rompe la igualdad de todos ante la Ley y es un ataque directo a la democracia, instalado en el ordenamiento legal. La presunta asesina es una mujer de izquierdas, del universo moral de Podemos. María G. fue detenida en junio de 2011 a la puerta de las Cortes Valencianas cuando, con unas doscientas personas, se manifestaba ilegalmente. Hubo insultos y lanzamiento de botellas de agua a los policías y, al final, se produjeron cinco detenciones. La condena penal fue conmutada por trabajos en beneficio de la comunidad, que María G. desarrolló en la Casa de Cultura de Rocafort, estando embarazada de su primer hijo, ahora asesinado.

Extraña pintada en la casa.

La prensa local señala que era activa en las redes sociales defendiendo el ecologismo, el feminismo, oponiéndose a los deshaucios y postulándose a favor del régimen de Nicolás Maduro. Parece en estos aspectos un eco de Cristina Fallarás. También parece que era adicta a las drogas, junto a su pareja. Uno de sus mensajes en las redes iba dirigido a él: “Te amo, el amor es lo único que vale, nuestro reino, la paz, nuestra familia”. Una demostración evidente de que la retórica es insuficiente y que cierto nivel de buenismo puede llegar a estallar con consecuencias nefastas. El paisaje es de miseria extrema, de miseria moderna, de inadaptación de ultraizquierda y de trastornos ideológicos, con frases incoherentes sobre la reencarnación y la resurrección. Miseria en una casa abandonada, llena de desperdicios. con sillas de plástica, un columpio y un tobogán desvencijado, entre dos de las urbanizaciones de más alto standing de Valencia, Campolivar, en el término de Godella y Santa Bárbara, en el de Rocafort.

Ahí en esta falla inmensa de este sistema relativista de izquierdas un fracaso añadido de los servicios sociales, tan proclives a destruir familias, y que en este caso no tuvieron diligencia alguna respecto a la desatención a los niños y a los problemas mentales de los padres, quizás porque sus delirios eran progresistas. Es un crimen que interpela a la falta de valores de la izquierda y a su tendencia instintiva al negocio, incentivando el sufrimiento humano y la destrucción de la sociedad.

 

La entrada Godella: Un crimen horrible que pone en ridículo la Ley contra la violencia de género se publicó primero en Rambla Libre.


Source: Ramba Libre

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