Enrique de Diego.

Franco fue decisivo para la causa aliada impidiendo el paso del hitlerismo hacia Gibraltar, lo que hubiera cerrado el Mediterráneo y llevado al colapso al Imperio británico, dando la victoria a los nazis. Los aliados, las potencias democráticas, nunca tuvieron plan alguno para desalojar a Franco. Winston Churchill reconoció la deuda con Franco en el Parlamento británico. Todavía, si en 1.942, Franco hubiera entrado en guerra y hubiera atacado a las fuerzas desembarcadas en Túnez los riesgos para los aliados hubieran sido extraordinarios.

En 1.944, cuando ya los aliados avizoraban la victoria en la segunda guerra mundial, y por supuesto mucho antes de la guerra fría y de la conformación de bloques, Winston Churchill intervino en el Parlamento británico: “El mayor elogio hay que concederlo, sin ninguna duda, a la decisión española de mantenerse fuera de la guerra. …El momento crítico pasó; la batalla de Inglaterra se ganó. …Otra crisis muy seria ocurrió… antes de la operación Torch, es decir antes del desembarco de las fuerzas de Estados Unidos y Gran Bretaña en el Norte de África. Debo decir que yo consideraré siempre que España rindió entonces un servicio no sólo al Reino Unido, al Imperio Británico y a la Commonwealth, sino a la causa de las Naciones Unidas. Por ello no simpatizo con quienes creen inteligente, e incluso gracioso, insultar y ofender al gobierno de España en cualquier ocasión”.

Antes, la invasión de Rusia, el 22 de junio de 1.941, hace que una parte de la población española considere esa acción bélica una continuación de la Cruzada. Las propias poblaciones rusas reciben a los alemanes como liberadores del yugo bolchevique, pero detrás de la Werchmadt marchan unidades especiales de las SS que fusilan a cuantos judíos caen en sus manos y se ensañan también con la población eslava. Los rusos no tienen otra salida que llegar a la convicción de que afrontan una guerra de exterminio.

Despedida a miembros de la División Azul.

Sacudidos por la noticia de la ruptura de hostilidades de Alemania contra Rusia, los falangistas entran en paroxismo. Una gran manifestación de universitarios del SEU recorre Madrid y se dirige hacia Alcalá, 44, sede central de la secretaría general del Movimiento. Desde el balcón, Ramón Serrano Súñer arenga a los entusiastas exaltados: “Camaradas: No es hora de discursos. Pero sí de que la Falange dicte en estos momentos la sentencia condenatoria. ¡Rusia es culpable! Culpable de nuestra guerra civil. Culpable de la muerte de José Antonio, nuestro Fundador. Y de la muerte de tantos camaradas y de tantos caídos en aquella guerra por la agresión del comunismo ruso. El exterminio de Rusia es exigencia de la historia y del porvenir de Europa”. Se abre el banderín de enganche y la respuesta es masiva: los voluntarios superan los 60 mil. Los españoles que marcharán a Rusia encuadrados en la División 150 de la Wermachdt serán 18.693. Franco impondrá que los mandos se extraerán del Ejército, no será una milicia política y al mando estará un militar de prestigio, africanista legendario de tropas indígenas, organizador  durante la República de los Guardias de Asalto, Agustín Muñoz Grandes. Hitler lo contemplará en el futuro como un sustituto de Franco. La División Azul tendrá una trayectoria épica y heroica, y no participará nunca en ningún hecho racista.

La División Azul no compromete a Franco en la guerra, sirve para atemperar a Hitler respecto a España y para Franco es un desfogue de sus exaltados.

Churchill, que quiere mantener el Mediterráneo libre del comunismo, que defenderá Grecia, está, como hemos visto, agradecido a Franco con toda justicia.

Maquis.

La única agresión que se produce contra el régimen de Franco es la chapucera invasión por miembros del PCE, con experiencia militar, a través de los valles de Roncesvalles y el Roncal, y la más fuerte, el 19 de octubre de 1.944, en el valle de Arán. Los efectivos puestos sobre el terreno rondan los 5.000. A sofocar el conato se envían las unidades móviles desde Barcelona, Zaragoza y Burgos. Santiago Carrillo da la orden de retirada el 30 de octubre, dejando atrás más de dos mil efectivos, entre muertos y prisioneros. Otros se desperdigan por la geografía española y practican, viviendo sobre el terreno, una guerra de guerrillas que, en no pocas ocasiones, les lleva a asemejarse al bandolerismo. El maquis, que se extinguió completamente en 1.949, ocasionó 953 muertos y realizó 834 secuestros, 538 sabotajes y casi 6.000 atracos. A su vez, tuvo 2.173 muertos en encuentros con fuerzas armadas nacionales, especialmente las contrapartidas guerrilleras de la Guardia Civil.

En suma:

1.- Franco, como es notorio, mantuvo a España fuera de la segunda guerra mundial. No era un nazi, ni un fascista, ni tampoco un falangista, sino un militar conservador, reaccionario y monárquico.

2.- Franco fue decisivo para la derrota de Adolf Hitler, al impedirle el ataque a Gibraltar, el cierre del Mediterráneo y la conquista de las colonias del Imperio británico.

3.- Franco le ganó el pulso personal a Adolf  Hitler en Hendaya, en el momento de su mayor apogeo y poderío militar.

4.- Franco se mantuvo neutral cuando los aliados desembarcaron en Túnez, lo que representó una protección de su flanco.

5.- La División Azul estuvo orientada sólo contra el comunismo soviético y no representó un compromiso con Hitler, al tiempo que le sirvió a Franco para dar una salida a los exaltados del régimen.

6.- Los aliados nunca tuvieron plan alguno para desalojar a Franco, que desde 1.953 sería un firme aliado, ni para invadir España.

7.- Adolf Hitler se condolió agriamente, lleno de resentimiento, en sus últimos días del búnker de haber apoyado a Franco en la guerra civil.

 

La entrada Franco, el hombre que ganó a Hitler (y 4): El agradecimiento de Winston Churchill en el Parlamento británico se publicó primero en Rambla Libre.


Source: ramblahistoria

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