Miguel Sempere.

En la madrugada del 17 de noviembre de 1924, el entonces teniente coronel Francisco Franco, al mando de cinco banderas de la Legión, se encarga de la retaguardia en la operación de evacuación de civiles de Xauen.

Es un largo recorrido hasta Tetuán y pueden reproducirse las matanzas de Annual y Monte Arruit. Franco gana unas horas preciosas con una estratagema brillante: sitúa muñecos vestidos de legionarios en las defensas de la ciudad. Luego, en medio de un hostigamiento feroz de las jarcas de Abd el Krim, las cinco banderas evolucionar con perfección metódica y escalonada, con Franco dando continuas muestras de serenidad y coraje personales. La añagaza recuerda a la celebre novela Beau gest.

En una carrera meteórica, Franco llegaría a general de Brigada con 33 años, siendo el más joven de Europa, un récord en los tiempos sólo equiparable a Napoleón Bonaparte. Salvo el de teniente, todos sus ascensos lo fueron por méritos de guerra.

Franco fue, sin duda, el militar de más prestigio de su tiempo. José María Gil Robles, quien siendo ministro de Defensa en el gobierno de centro-derecha de la II República, lo nombró jefe del Estado Mayor porque: “si me decidí a nombrar a Franco fue porque la voz casi unánime del Ejército le designaba como jefe indiscutible”.

Franco, el africanista. “Mis años en África vienen a mí con indudable fuerza. Allí nació la posibilidad de rescate de la España grande. Sin África yo apenas puedo explicarme a mi mismo, ni me explico cumplidamente a mis compañeros de armas”. En África empieza pidiendo destino en el Regimiento de Regulares, de reciente creación. El 12 de febrero de 1913 recibe la Cruz al Mérito Militar de primera clase; el 1 de febrero de 1914 es ascendido a capitán. Es un hombre de valor casi legendario que va siempre el primero en el ataque a la bayoneta y, al tiempo, es un planificador meticuloso, experto en logística y exigente en la seguridad de los campamentos.

En 1916, en El-Biutz es herido en el bajo vientre, una herida que pudo causarle la muerte pero que no afectó, casi milagrosamente, a ningún órgano vital.

Millán Astray y Francisco Franco.

El Tercio de Extranjeros se fundó el 31 de enero de 1920 con la declarada finalidad de reducir las bajas entre los inexpertos soldados de leva. Partiendo de cero, la Legión pronto será una unidad de choque temible y eficaz. Al mando de la 1ª Bandera, Franco es el encargado de socorrer Melilla, tras el desastre de Annual, cuando las jarcas de Abd El Krim crestean el Gurugú. En 1922 recibe la segunda Medalla al Mérito Militar.

Legionarios.

En la Legión, donde está todo por hacer, da muestras de notable capacidad de organización. Al primer acuartelamiento le dota de una granja ganadera que, según Ricardo de la Cierva,no sólo colma las necesidades de los legionarios, sino que, desde el primer momento, produce notables beneficios que se invierten en diversas mejoras y regalos, como un pedido permanente de té inglés para los legionarios británicos“.

El 30 de marzo de 1925, ya coronel, Franco dirige, al frente de dos banderas de la Legión y los Regulares, la vanguardia del desembarco de Alhucemas. una impresionante y exitosa operación anfibia, que aprobada y dirigida por el dictador Miguel Primo de Rivera, representará el principio del fin de la pesadilla -de tanta influencia en la política nacional- de Abd El Krim. Una operación de este calado no se repetirá hasta el desembarco de Normandía.

Legionarios en África.

El 13 de febrero de 1926 es ascendido a general de Brigada.

Franco fue un africanista químicamente puro, el más destacado y exitoso. El grupo de los africanistas –Sanjurjo, Mola, Orgaz, Goded, Yagüe, Varela…- será decisivo en la sublevación del 17-18 de julio de 1936. Aunque también es africanista el militar más destacado de la República, José Miaja.

Para Franco, como para la mayoría de sus compañeros de armas fogueados en las arenas y los blocados de África, el Ejército es la única institución neutral, meritocrática, no clasista, que se identifica con el interés general de la Patria. Esa será siempre la ideología básica de Franco, quien se adherirá a la consideración del Ejército como la columna vertebral de la sociedad española.

La entrada Franco, “el africanista” se publicó primero en Rambla Libre.


Source: ramblahistoria

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