Estreno de ‘1980’ el nuevo documental de Iñaki Arteta
Es incomprensible que nadie haya contado esto antes.
Y vergonzante que se haya tenido que realizar con la participación desinteresada de españoles de bien, sin que el gobierno haya aportado NINGUNA SUVENCION mientras que no dudan en subvencionar cualquier bodrio anticatólico, gerracivilista, partidista o cualquier otro tipo de manifestación “cultural” de dudosa reputación.
1980 es la inmersión en un año crucial en la historia del terrorismo y de la política española. Una obra “dedicada, sobre todo, al sufrimiento y a la memoria de las víctimas de ETA”. También repasa “las actitudes políticas frente a la crueldad de la estrategia terrorista que durante años ha condicionado la vida política de nuestra nación”.
1980 la última película documental dirigida por Iñaki Arteta ha sido seleccionada para la 59 Semana Internacional de cine de Valladolid (SEMINCI) en la sección Tiempo de Historia y se proyectará los días 19 y 20 de octubre.
“No se puede pasar página tan alegremente porque en esas cajas se guardan cosas terribles. Todos sabíamos lo que pasaba. La sociedad vasca dio la espalda a las víctimas, pero no solo ellos, también las instituciones y el Estado. Las víctimas fueron menospreciadas y olvidadas. Se sabía todo de los terroristas pero nada de las víctimas. Todavía estamos pagando las consecuencias de aquellos años. El propósito de este documental es mirar hacia el pasado y saber si todavía estamos amarrados a él, como los que apoyaron al terrorismo y ahora están en las instituciones vascas”, explica Arteta (Bilbao, 1959), que con 1980 vuelve a la carga contra el olvido de las víctimas, tras Voces sin libertad, Trece entre mil y El infierno vasco. El documental, producido gracias al lanzamiento popular del crowdfunding, tiene previsto su estreno el próximo mes de noviembre.
¿Por qué? ¿Cómo lo pudimos soportar? Aurelio Arteta, hoy catedrático de Filosofía Moral y Política, tenía 35 años en 1980 y era profesor. “ETA y los abertzales gozaban de cierto prestigio. Creíamos que la izquierda abertzale luchaba por la justicia social, más allá del pensamiento ideológico nacionalista, y no solo por la independencia. Esta confusión la pagamos muy cara, después de darnos cuenta de que no era así. Tardé mucho tiempo de darme cuenta de su maldad”, se lamenta Arteta.
Una maldad absoluta que empezaba con la muerte sin razón y se remataba con las acusaciones de chivato. Las familias tenían que esconderse avergonzadas. Los vecinos les negaban la piedad y el saludo. Como a Francisco Astoy, el hijo del policía municipal Ángel Astoy que cuando mataron a su padre, una noche de febrero de 1980 en Oñate (Guipúzcoa) tenía 19 años. “Le necesitaba mucho. Nunca pudo enseñarme esas cosas que no se aprenden en los libros. Le mataron porque hablaba con los guardias civiles del pueblo. Solo por eso. Yo trabajaba en una empresa de 200 trabajadores, solo dos de ellos me dieron el pésame. En el pueblo nos llamaban coreanos. Nos despreciaban. Solo nos quedaba una solución marcharnos o callarnos”. O como Susana García, hija de Jesús García, un hostelero de 43 años que mataron en Baracaldo, solo dos días antes de su programado viaje a Buenos Aires, tras meses de amenazas y acusaciones de ultraderechista. “Nadie en el instituto me volvió a dirigir la palabra en el año y medio que aguantamos en el pueblo antes de que nos marcháramos, buenos nos echaran. El único amigo que me quedó fue mi hermano. Yo tenía 14 años”, cuenta Susana García en el documental.
Víctimas, muchas víctimas, que todavía hoy les dan mil vueltas a las muertes. Arrate Zurutuza es la viuda del enterrador Luis Domínguez al que mataron en Vergara (Guipúzcoa) “acusado” de enterrar a los guardias civiles que la propia organización terrorista asesinaba. “Era el enterrador. Era su trabajo”, cuenta Zurutuza a las puertas del cementerio donde reposa el cuerpo del padre de sus cinco hijos.
Arteta está decidido a luchar contra el olvido de las víctimas, a militar para que no quede ni un hueco de silencio. “Ahora nos dicen que tenemos que mirar hacia adelante, olvidando el pasado. No se puede pasar página. La sociedad vasca arrastra todavía la enfermedad del terrorismo. Hay que mirar de frente el sufrimiento. Todos somos parte de nuestro pasado”


Trailer documental 1980'' por libertaddigitaltv

http://1980docu.com

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