Enrique de Diego.

Eres, Ignacio Escolar, un ignorante proteico, aunque no eres tan estulto como pareces, porque dices esas estupideces supinas que les gusta oír y difundir a los amos oscuros del mundo para propiciar nuestra desgracia y cobras por ello. Esas chorradas absurdas expresadas con el engolamiento de un guía moral. Has estado a sueldo de Jaume Roures y ahora lo estás de George Soros, difundiendo las virtudes suicidas de la ideología de género y el multiculturalismo.

Has mostrado una curiosa preocupación porque “el discurso del odio contra Ana Julia es por ser mujer, inmigrante y negra”. En Almería, los vecinos no la han gritado ni negra, ni inmigrante, simplemente “asesina”. La indignación, como bien destaca Yolanda Cabezuelo Arenas que lo borda, es por el asesinato de un niño, Gabriel, de 8 años.

Ana Julia Quezada, tras el registro de la casa. /Foto: elpais.com.

El personaje de Ana Julia es vomitivo. Si ha matado a Gabriel, asfixiándolo con sus propias manos, sometiéndole al dolor añadido en su postrera hora de ver en su asesina a la compañera de su padre, es un psicópata manipuladora de especial y llamativa crueldad. Y sí es mujer, y eso echa por tierra toda la estupidez, barbihijaputa, del feminismo estúpido al que tú jaleas, y muestra que el mal es personal y no colectivo. Quizás ese hombre obsesionado con Patricia está en la cárcel para justificar la ideología basura que tú difundes. No estás preocupado por Ana Julia ni por el odio, sino porque el perfil de la criminal te incomoda, no encaja en la plantilla de tu ideología de baratillo por la que cobras muy caro en tu inmensa corrupción moral, degenerando el periodismo en manipulación, mentira, conjura de silencio y propaganda cutre.

Y sí, Ignacio, es negra. Siendo esa cuestión incidental para la cuestión, el que una negra haya matado a un niño blanco podría tener un componente de racismo. Porque si hubiera sido una blanca la que hubiera estrangulado a un niño negro, seguramente tú, y tu secta destructiva lo consideraríais un acto terrible de racismo.

Y, por supuesto, es inmigrante, es dominicana. Ahora su estancia en la cárcel, si es culpable, mantengamos esa presunción de inocencia que tú niegas a los varones en aras de las consignas de tus amos, le va a costar al contribuyente español 23.275 euros anuales. Mejor sería, si se da el caso, que cumpliera la pena en una prisión dominicana. Y ahí hay no pocas preguntas qué hacerse. ¿Por qué se la dejó entrar en España? Por lo que sabemos su primer trabajo fue en un club de alterne. ¿Es ese motivo para obtener el permiso de residencia? ¿O acaso fue un gesto de acogida humanitario? A estas horas se establecen dudas de que pudiera tirar por la ventana de un séptimo piso a su hija de 4 años; la sitúan como amante de dos enfermos terminales para sacarles el dinero. ¿Esto es emigración? ¿No es la consecuencia de una completa falta de política de inmigración, que es lo que tú, lacayo lameculos de George Soros, propugnas?

Sí, es mujer, negra e inmigrante, la corrección política en un pozo de Rodalquilar, en la finca La Cañada de la Soledad. Esas tres características son accidentales y superficiales ante lo esencial que estriba en que es una (presunta) asesina fría y cruel, capaz de escenificar un dolor que no había de sentir, o una completa tranquilidad cuando llevaba en el maletero el cadáver de Gabriel. Para ti es esencial porque Ana Julia echa por tierra todos tus estúpidos dogmas y la gente puede empezar a pensar que no eres un periodista sino un simple manipulador al servicio y a sueldo de George Soros.

La entrada Carta al ignorante proteico Ignacio Escolar: Mujer, inmigrante y negra, la corrección política en un pozo se publicó primero en Rambla Libre.


Source: Ramba Libre

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