Enrique de Diego.

Di que sí, Begoña, con dos ovarios, ya está bien de seguir esa pauta de conducta de que la mujer del César tiene que ser honrada o al menos parecerlo. Menos mal que habéis llegado vosotros, el chulo puta y tú, para renovar este tipo de pautas de conducta. La mujer del César ni tiene que ser honrada y mucho menos parecerlo. Y eso que el chulo puta es un pequeño césar respaldado por una birria de grupo parlamentario de 84 diputados y cada vez que se ha presentado a elecciones ha obtenido peor resultado.

¡Qué se sepa quién manda aquí! ¡Qué se sepa a quien le han echado los diputados un Falcon como un taxi para disfrute personal! Vamos, que los cazatalentos del Instituto Empresa, que vive de las subvenciones del César, te ha echado el ojo y ha puesto en marcha un Centro de Estudios Africanos, para desarrollar proyectos en África, como el Erasmus que quiere montar Josep Borrell para los manteros y los traficantes de heroína. Y con todo descaro -como debe ser, que se note que eres la mujer del César, y que el nepotismo brille en todo su esplendor y la cuenta corriente crezca, que con la política del chulo puta hay que pertrecharse- se te presenta como especialista en captación de fondos para ONGs, que uno se te imagina como una bucanera con pata de palo y un parche en el ojo, troleando a Iñigo Errejón y a todos los españoles, al asalto de los Presupuestos, que es lo que viven las ONGs, de ese dinero que la cultalatiniparda Carmen Calva sentenció que no es de nadie, salvo del primer socialista que pasaba por allí.

Imagen de los graves disturbios en Lavapies. /Foto: elpais.com.

Y, digo yo, ¿que qué proyectos vas a desarrollar en África, Begoña? ¿Y para qué te vas a ir a África si el chulo puta de tu marido, cuya unión bendijo Trinidad Jiménez, está trayendo toda África a España? Basta que lleves proyectos a Algeciras, que ya no parece Lampedusa, sino directamente Nairobi. O que te des una vuelta por Lavapiés, que es como ir a Senegal, aunque conviene que preguntes antes si ese día va a haber altercados y quema de mobiliario urbano y jornada de maumando al antidisturbios. No es preciso que vayas a África, como si tuvieras una granja,  que el chulo puta ya ha quedado con Ángela Merkel que le va a enviar unos cientos de miles.

¡Leches, qué linces sois el chulo puta y tú! ¡Cómo habéis visto que África es una fuente inagotable de negocio! Es como los dos zapateros que fueron a África y uno volvió desalentado porque nadie llevaba zapatos, mientras el otro regresó exultante porque el mercado estaba por ocupar, pues nadie llevaba calzado.

Puedes reunirte, Begoña, con el sindicato de manteros para que te den ideas. Algo tendrás que hacer, porque esto del Instituto de Empresa suena a trinque, a mafia y sinvergonzonería, a darte una sinecura y una prebenda a cambio de que el chulo puta desvíe fondos para el chiringuito. Venga, Begoña, que tú no eres la Madre Teresa de Calcuta, que a ti te gusta la explotación y el sadomasoquismo laboral para los otros. A ti, con el chulo puta, os va la pasta y el nepotismo, que él también ha colocado a su hermano, la famiglia ante todo.

Llévate e instala en La Moncloa a unos cuantos africanos, de los que han asaltado la valla de Ceuta a cal viva, o de los que se trajo el chulo puta como refugiados porque le dio la gana. Y no te preocupes por nada, que ya está José Félix Tezanos para suministraros soma en forma de sondeos , en los que, cocina de por medio, al final hasta votan al chulo puta los que no pueden ni verlo, los que no tienen ninguna confianza en él.

Muy bien Begoña, la prepotencia y la sinvergonzonería, cuanto antes, marcando territorio. Ni eres honrada, ni lo pareces, faltaría. Aunque te advierto que vuestra caída va a ser estruendosa. Remember María Antonieta y los brioches.

La entrada Begoña Gómez o la mujer del César ni tiene que ser honrada ni mucho menos parecerlo se publicó primero en Rambla Libre.


Source: Ramba Libre

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